14 febrero, 2011

Cena japonesa: Gyozas!



Ya las había hecho en una ocasión pero por alguna razón que ahora no recuerdo, se me dificultaron mucho. Más que nada el hacer la masa y formar la gyoza pero esta vez fue todo lo contrario. La masa quedó perfecta lo que resultó en todavía más perfectos discos de masa. Esta vez, gracias a las ideas de mi madre, usé una botella de vino como rodillo ya que el que tenía de madera era un verdadero estorbo. Se le pegaba todo, era incómodo y terminó quebrándose. La botella funcionó perfectamente y creo que ya no necesitaré comprar rodillo. Con mi botella tengo.
Las gyozas son originalmente chinas pero tomaron mucha popularidad en Japón, por eso se pueden encontrar en restaurantes de ambas cocinas.
En lo personal me encanta el gengibre y combina perfectamente con el resto de ingredientes. El sabor esta muy presente pero sin opacar a los demás. Deliciosas.
Para acompañar estas gyozas hicimos también sushi y tempura de verduras y camarones. Fue una cena muy japonesa aunque nos faltó acompañar con una bebida representativa de ese país aunque eso no evitó que disfrutáramos muchísimo de estos manjares.

La masa es sencilla de hacer. Sólo hay que estar pendientes de llegar a la textura correcta tanto cuando se le está agregando el agua como para que se puedan formar los discos ya que la masa haya reposado.

Los ingredientes de la masa son:
-2 tazas de harina
-1/2 cucharadita de sal
-3/4 de taza de agua hirviendo

Ahora, esa cantidad de agua fue la que yo necesité. De hecho la receta pide sólo 1/2 taza de agua pero dado que el día era muy seco y caluroso, necesité más agua y con los 3/4 quedó bien. El secreto es agregarla poco a poco para ir checando la textura y no pasarse.
De hecho después de agregar toda el agua, se debe poder formar una bola que no se desbarata pero la masa queda media seca y no se integra completamente toooda la harina, así que no esperen dejar el bowl completamente limpio. Quedan por ahí pedacitos y rastros de harina pegados.
La textura debe quedar así:
Se cubre con un trapo húmedo y se deja reposar 1 hora.
Después, se amasa en una superficie enharinada alrededor de 6 minutos hasta que la bola esté ahora suave y elástica. La textura debe ser así:
Ahora hay que formar un rollo el cual partiremos a la mitad y nuevamente a la mitad hasta obtener cuatro trozos. Es importante estar continuamente enharinando los trozos para que no se seque la masa.

Luego, con un cuchillo muy filoso, cortamos 10 rebanadas para obtener 40 rebanaditas circulares que extenderemos para formar las gyozas.
 El cuchillo muy filoso sirve para no deformar, o deformar lo menos posible los rollos de tal manera que las rebanadas nos queden circulares.
Cada circulito de masa debe enharinarse bien para que no se peguen y para mantenerlos frescos.
Ahora con un rodillo y en una superficie enharinada hay que extender los círculos lo más delgado que se pueda.
Ahora, no soy tan diestra con el mentado rodillo, de hecho, soy pésima así que con la ayuda de un cortador redondo de galletas de 3 in. es como quedaron estos círculos perfectos.
De nuevo, al terminar cada círculo no se olviden de pasarlo por harina para que no se peguen y estén frescos.
Al terminar pueden envolverlos en plástico y guardarlos en el refrigerador por 3 días o bien congelarse hasta por 3 meses.
Ahora el relleno!
Ingredientes:
-300 gr. de carne molida de cerdo
-1/2 taza de repollo picado fino
-3 cucharadas de cebolla verde picada (sólo los tallos)
-2 cucharadas de gengibre picado
-2 dientes de ajo picados finos
-1 cucharadita de salsa de soya
-1 cucharadita de aceite de ajonjolí
-1 cucharadita de vinagre de arroz
-1 cucharadita de salsa de soya clara (opcional)
-1/4 cucharadita de sal
Mezclar todo muy bien y dejar reposar una media hora.

Lo que hago para siempre tener gengibre en casa es que compro los bulbos, les quito la piel con la ayuda de una cuchara y los rebano delgados. Después los envuelvo en plástico y los congelo. Duran muchísimo y cuando los voy a usar, sólo saco la cantidad que necesito del congelador y lo mejor es que se descongela muy rápido y no pierde sabor.

Para formar las gyozas, se pone media cucharada del relleno en el centro del disco de masa.

Se dobla a la mitad y se unen por el centro para empezar a hacer el dobladito.
Para hacer el dobladito, se toma la unión del centro con el dedo pulgar por la parte de atrás y el indice por el frente. Se empieza a hacer el movimiento del pulgar hacia al frente, como si estuvieras torciendo la masa. Una vez que el pulgar esté al frente, se presiona la masa para que quede bien sellado. Y se hace el mismo movimiendo con el resto de la gyoza hasta que quede toda sellada.
Se acomodan las gyozas en la vaporera y se ponen a cocer por 10-15 minutos hasta que la masa esté cocida con consistencia como de pasta.
Yo usé una vaporera de bambú pero bien puede usarse una vaporera de las que son para verduras o bien un sartén y agregarle un poco de agua hasta que queden cocidas.

La salsa para las gyozas es muy sencilla y se hace muy rápido por lo que puede hacerse una vez que estén listas.
Ingredientes:
-6 cucharadas de salsa de soya
-3 cucharadas de vinagre de arroz
-1 cucharadita de aceite de ajonjolí
-1 cucharada de salsa de chile Sriracha
Combinar todo muy bien y servir.

12 noviembre, 2010

Ensalada calabresa de tomates + pollo rostizado


Esta ensalada de tomate se ha vuelto de mis favoritas. Cada vez que la hago uso como 5 o 6 tomates y entre dos personas acabamos con ella. Es súper sencilla y con muy pocos ingredientes pero después de reposar unos 15 minutos se vuelve adictiva: acidita, aromática, fresca. El sabor de cada ingrediente se combina perfectamente y a la vez se pueden degustar por separado. Cuando se termina el tomate lo más rico es remojar un pan tostado en los jugos restantes...mmh una delicia. Tengo pendiente usar estos mismos tomates en una pizza en lugar de la salsa de tomate. Sólo sería cuestión de escurrirlos muy bien para que no remoje demasiado la masa y estoy segura de que quedará genial. Ya la prepararemos ahora que venga mi hermano a pasar Navidad.

La receta es de una italiana que vive en San Francisco, CA. Ella y su familia son originarios de Calabria, una región localizada al sur de Italia, ahí en la punta de la bota.
En esta región hay una cebolla, cipolla rossa di Tropea o cebolla roja de Tropea, que es con la que se hace esta ensalada. Obviamente aquí no hay como conseguirla por lo que una cebolla morada normal sirve, incluso la he preparado con cebolla blanca. 
Y para acompañar la ensalada, sí, porque esta ensalada es el platillo principal; un pollo rostizado con la piel perfectamente dorada.

Ensalada calabresa de tomates

Ingredientes:
5 tomates cortados en gajos no muy delgados
2 dientes de ajo
1/2 cebolla morada cortada en plumas
1 cucharada de orégano
1 cucharada de chile seco molido
Aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto

Procedimiento:
Poner a remojar la cebolla en plumas en agua helada por alrededor de 10 minutos. Escurrir.
Cortar el ajo en láminas muy delgadas y los tomates en gajos.
Combinar los tomates, el ajo, las cebollas, el orégano, el chile seco y aceite de oliva al gusto. Agregar sal y pimienta.
Dejar reposar al menos 15 minutos antes de servir.



Pollo rostizado


Ingredientes:
Un pollo entero con piel
Sal
Pimienta
Especias: orégano, tomillo o romero.

Sacar la bolsita con el mugrero que ponen adentro del pollo. Cortar el pedazo sobrante de grasa. Lavar bien el pollo y secar perfectamente con toallas de servilleta. Con un dedo hacer bolsitas entre la piel y la carne en las pechugas y patas. Meter las especias elegidas en las bolsitas. Salar y salpimentar el pollo. Ahora, aunque no estén muy convencidos, es necesario salar muy muy bien. No es hora de ser delicados, salar abundantemente todo el pollo y un poco en la cavidad. Dejarlo reposar en el refrigerador mínimo una hora.

Precalentar el horno a 220°C o a la mayor temperatura que de. Meter al horno un sartén, olla o charola gruesa y que aguante altas temperaturas. Cuando alcance la temperatura especificada, sacar el pollo del refri, secarlo muy bien con servilletas y echar el pollo con la pechuga hacia arriba. Deberá hacer ruido, señal de que el recipiente está bien bien caliente. Meter el pollo al horno. Aproximadamente a los 40 minutos, la piel de la pechuga deberá estar doradita, sacar el recipiente del horno y voltear el pollo con mucho cuidado para dejarlo con las pechugas hacia abajo. Volver a meter al horno y dejarlo cocinar hasta que dore, aproximadamente media hora más.
Sacar del horno y dejar reposar cuando menos 30 minutos antes de servir.

05 octubre, 2010

Hamburguesas de garbanzo



Durante un buen tiempo fui vegetariana y me volví fanática de los garbanzos. Los había comido pero sólo como parte de caldos y nunca había pensado en ellos como el ingrediente principal de los platillos. Por alguna razón que desconozco, durante ese tiempo, tuve un apetito feroz por los garbanzos. Compraba latas y latas de garbanzos y generalmente esa era mi cena. Garbanzos con vinagre balsámico, garbanzos con chile, tomate y cebolla; garbanzos con limón, garbanzos solos directos de la lata. Ahora sigue siendo mi leguminosa favorita pero sin llegar a esos niveles de monstruo-come-garbanzos. Por eso cuando vi esta receta de hamburguesas de garbanzo  no dudé en prepararlas. La receta es una adaptación de una de Heidi Swanson, del blog 101 Cookbooks. Sus recetas son vegetarianas y va mucho más allá de ensaladas de lechuga, pasta con broccoli y sopa de verduras. Utiliza muchos ingredientes, algunos ni siquiera he podido encontrar aquí, pero siempre encuentro con qué sustituirlos. Y las fotos! hacen que su comida no le pida nada a un plato de carne.

Vale la pena probar sus recetas. Además de lo saludables que son, cocinar sin carne es obviamente más económico y no es necesario sacrificar el sabor ni la variedad. Sólo hay que aprender a cocinar utilizando diferentes ingredientes.

Para preparar estas hamburguesas es necesario poner a remojar los garbanzos en agua fría, al menos 24 horas antes de usarlos. Después de transcurrido el tiempo, ponerlos a cocer hasta que estén tiernos, aproximadamente una media hora. O bien, se pueden utilizar garbanzos de lata.

Ingredientes:
2 1/2 tazas de garbanzos cocidos
4 huevos
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de paprika o pimentón
Pimienta al gusto
1/2 cebolla picada
1/3 taza de cilantro picado
1 taza de germinado picado (alfalfa, broccoli, soya, lenteja, etc)
Ralladura de un limón
1/2 taza a 1 taza de pan molido

Procedimiento:
En un procesador de alimentos o licuadora, moler los garbanzos con la sal y los huevos hasta obtener una masa de la consistencia del hummus o hasta que no haya garbanzos completos. No trabajar demasiado.
Agregar la masa a la cebolla picada, el cilantro, el germinado y la ralladura de limón. Agregar la paprika y pimienta al gusto. Agregar 1/2 taza de pan molido y mezclar bien. Si la masa está aún demasiado húmeda como para formar tortitas, agregar más pan molido hasta lograr la consistencia deseada. A mí me gusta que la masa quede densa para que no se desmorone a la hora de comer la hamburguesa.

Poner a calentar aceite de oliva a fuego medio. Cuando esté caliente, formar las tortitas y cocinarlas por los dos lados hasta que doren.
A mí me alcanzó la masa para formar 8 tortitas de tamaño muy generoso y gruesecitas, podría alcanzar hasta para 12 delgadas.
La receta original menciona que las tortitas se deben cortar a la mitad y rellenarlas, yo preferí utilizar 2 para formar la hamburguesa ya que me pareció que se podrían deshacer.

Tomar dos tortitas y ponerles mayonesa y mostaza. Rellenar con tomate, lechuga y aguacate. O con las verduras que prefieras, incluso con queso quedarían muy bien.

01 octubre, 2010

Tomates rellenos de atún


De mi frenesí atún-surimi resultaron estos tomates rellenos de atún. Generalmente no me gusta el atún caliente, en realidad no me gusta en ninguna presentación, pero dado de que era lo único disponible en casa, eso y tomates, se me ocurrió hacer unos tomates rellenos. Muy sencillos, rápidos y para mi sorpresa, muy ricos.

Aprovechando que mi albahaca parece hierba mala y se extiende por cuanta maceta o jardín esté cerca, utilicé muchas hojitas picadas mezcladas con el atún lo que le dio un sabor "italianezco". Y ya que andaba por el país de la bota, quesito parmesano gratinado arriba completó el cuadro.

Va la receta..

Ingredientes:
4 tomates grandes
1 diente de ajo machacado
1 papa cocida, pelada y machacada
1 cucharada de vinagre balsámico
1 cucharada de aceitunas picadas
3 cucharadas de aceite de oliva
2 latas de atún en agua
Sal y pimienta al gusto
Hojas de albahaca al gusto
Queso parmesano

Precalentar el horno a 160°C. Puede ser horno de gas o eléctrico de los chiquitos.
Lavar muy bien los tomates. Con un cuchillo cortar la parte superior y con una cuchara sacar la pulpa con mucho cuidado para no romper los tomates.
Agregar suficiente sal dentro de los tomates y ponerlos de cabeza a escurrir sobre una rejilla aproximadamente 10 minutos.
Preparar el atún. Escurrir muy bien las latas de atún, agregar el atún a un bowl y mezclarlo bien con la papa, el ajo, las aceitunas, la albahaca picada, el vinagre y el aceite de oliva. Salpimentar al gusto.
Rellenar los tomates con el atún y agregar el queso parmesano rayado sobre el atún. Engrasar la charola con un poco de aceite y meter los tomates al horno hasta que gratine el queso.



Servir calientitos.

19 septiembre, 2010

Galletas garabateadas


Estas últimas semanas había estado ocupada en mil cosas y sin carro por lo tanto sin poder ir al mandado así que no pude cocinar mucho y ni hablar de repostería. De hecho fueron unas semanas muy aburridas: atún, surimi, pasta, atún, surimi, pasta y una que otra comida fuera. Además de eso, sin poder preparar postres.
Y es que en la tardecita siempre se antoja algo dulce para acompañar el espresso y yo sin tener ni una triste galleta en la alacena.
Afortunadamente para mí, esta semana fui al mandado y compré lo necesario para preparar estas ricas, rápidas y fáciles galletas.

La receta es de la Chef Paulina Abascal de su excelente libro Larousse de los Postres.
La elaboración de la masa no tiene gran dificultad y es muy rápida. Tal vez lo más tardado sea esperar la hora de reposo de la masa y al final, esperar a que endurezca la decoración de chocolate. En verdad quedan espectaculares. Saben mucho a mantequilla y como no son tan dulces, quedan perfectas con el relleno de chocolate.
La receta es con chocolate semi-amargo pero seguramente sabrán igual de ricas con chocolate con leche o con chocolate blanco. Otra cosa que me gustó es que puedes elaborar las galletas y el relleno con anticipación y armarlas el día que las vayas a servir. Sólo las guardas en un recipiente hermético y el relleno bien tapadito en el refri y listo.

Ingredientes:
4 tazas (480 g.) de harina
2 (100 g.) huevos
1/2 taza (100 g.) de azúcar
1 1/4 taza (260 g.) de mantequilla

Para el relleno:
3/4 taza (180 ml) de crema para batir
1 taza (180 g.) de chocolate semi-amargo


Procedimiento:
Acremar la mantequilla con el azúcar. Cuando esté integrado, agregar el huevo poco a poco hasta que quede una mezcla homogénea y aireada. Agregar la harina y mezclar sólo hasta que queden integrados los ingredientes. No se debe trabajar mucho la masa.
Envolver en plástico antiadherente y refrigerar una hora. Mientras, preparar el relleno. Picar el chocolate en trozos pequeños. En una ollita poner a calentar la crema. Cuando rompa el hervor, agregarla sobre el chocolate. Dejar reposar un minuto y mezclar bien hasta integrar. Guardar el relleno en el refrigerador para que endurezca y se pueda manejar en una manga con duya.
Pasada la hora de reposo de la masa, precalentar el horno a 160°C.
Extender la masa con un rodillo (o con un vaso alto) y cortar círculos de 5 cm. Acomodar en charolas previamente engrasadas y enharinadas o con papel siliconado, y meter al horno por 20 minutos o hasta que empiecen a dorar. Enfriar las galletas en una rejilla.
Con una manga, poner relleno de chocolate sobre una de las galletas. Cubrir con otra galleta y presionar un poco.
Ahora, en la receta, el decorado se hace con el mismo relleno pero como no endurece completamente, yo mejor fundí un poco de chocolate y con un cornete de papel encerado hice las decoraciones (garabatos).


Meter al refri hasta que endurezca el decorado y servir.



Provechito!

21 agosto, 2010

Bruschettas de Pimientos


El sabor de los pimientos asados es delicioso pero no acostumbro acostumbraba a comerlos mucho porque los asaba en un comal y en tiempo de calor, es decir casi todo el año, resulta una tarea no muy placentera. 

Ahora que he descubierto que asar pimientos, chiles, berenjenas, tomates, ajos, etc. en el quemador de la estufa es fácil, rápido, no genera tanto calor, quedan deliciosos y lo mejor es que la carnita o la pulpa del vegetal no pierde tanta humedad como con el método del comal; ahora es algo que hago muy seguido. Claro, tiene su inconveniente ya que el quemador y la estufa quedan muy sucios con los jugos del vegetal pero esto se reduce en gran manera al forrar la estufa con papel aluminio.

Estas bruschettas se me ocurrieron de una recetita que me encontré de pimientos asados. La autora sugería comerlos así solos pero a mi me parecieron excelentes montados en un pan y acompañados de una copita de vino tinto resultando en una muy agradable cena ligera para una de tantas noches calurosas que tenemos en la ciudad. Lo mismo pueden funcionar muy bien para una entrada si tienes una deliciosa cena italiana, como topping de una pizza, en un sandwich o con pasta! como preparé los que sobraron de la cena. Sólo los piqué bien, cocí una pasta, mezclé junto con el aceite restante y cubrí con queso parmesano. Otro platillo rápido, nutritivo y delicioso.

La receta es muy muy sencilla, los puedes hacer y guardar en el refrigerador para esas visitas inesperadas. De hecho saben mejor reposados, ya que los sabores de cada ingrediente: pimientos, ajo y hierbas se hayan integrado bien. Realmente delicioso.

3 Pimientos de colores
2 Dientes de ajo exprimidos
Aceite de oliva
Tomillo fresco
Orégano fresco
Sal
Pimienta

Asar los pimientos en el quemador de la estufa con el fuego alto. Darles la vuelta conforme se vaya quemando la piel.


Ya que tengan la piel quemada, retirarlos del quemador y guardarlos en una bolsa de plástico o un recipiente con tapa hasta que se enfríen.



Retirarles la piel quemada y abrir los pimientos con un cuchillo. Retirar las venas y semillas.
Acomodar los pimientos en un refractario con la piel interior hacia abajo hasta cubrir el fondo. Agregar un buen chorro de aceite de oliva, sal, pimienta, ajo, tomillo y orégano. En esta ocasión utilicé tomillo y orégano porque eran las hierbas que tenía frescas, pero pueden funcionar perfecto con albahaca, romero, perejil, etc.
Acomodar otra capa de pimientos y agregar otro chorro de aceite de oliva y los condimentos. 


Repetir hasta terminar con los pimientos. Es importante que los pimientos queden cubiertos con aceite. Se pueden comer inmediatamente pero yo sugiero refrigerarlos al menos 4 horas antes de servir. Vale la pena la espera. 


09 agosto, 2010

Pastelitos de blueberry - mora azul

La mejor estación del año es sin duda el verano. Mis frutas favoritas están en temporada: baratas (o no tan caras), deliciosamente jugosas y dulces. Por eso en cuanto vi esta receta la puse en la lista de las próximas, muy próximas a realizar.
Y pasaban los días y por "n" razones no tenía tiempo de hacerla pero no me podía quitar de la cabeza estos pastelitos: blueberriesstreusel, realmente cualquier cosa con streusel es mi perdición. Sí, lo más sencillo del mundo: azúcar, harina y mantequilla mezcladas y horneadas hasta que resulten en una cubierta dorada y crujiente mmmmh por mí le pondría streusel hasta a la lasagna :)
Es súper sencillo hacer estos pastelitos y sin temor a equivocarme, un postre que siempre será apreciado.

Ingredientes:
1 taza de azúcar
1 cucharadita de polvo de hornear
3 tazas de harina
1 taza de mantequilla muy fría, casi congelada
1 huevo grande
1/4 de cucharadita de sal
Jugo y ralladura de 2 limones
4 tazas de blueberries o moras
3/4 de taza de azúcar
4 cucharaditas de maizena o fécula de maíz

Precalienta el horno a 190°C. Engrasa un molde de 9x13 in.
En un bowl mezcla la taza de azúcar, las 3 tazas de harina y el polvo de hornear. Mezcla la sal y la ralladura de limón. Usando un tenedor o un aparatejo para hacer masa de pay (no se el nombre pero son estos) empieza a mezclar la mantequilla y el huevo con la mezcla de harina. No trabajes demasiado, la mezcla no se integra totalmente sino que queda una especie de arenita con bolitas de mantequilla de distintos tamaños. Cuida que la mantequilla no se derrita, si ves que está demasiado suave, mete la mezcla al congelador unos minutos hasta que puedas volver a trabajarla.
Divide la masa a la mitad. Agrega una mitad al molde y presiónala hasta cubrir el fondo del molde.


En otro bowl combina los 3/4 de taza de azúcar, el jugo de limón y la maizena. Incorpora las blueberries y mezcla de nuevo.
Agrega las blueberries al molde y cubre con la mitad restante de la masa.


Hornea por 50 minutos o hasta que la cubierta o streusel esté dorada.

Se recomienda deja enfriar completamente para que tenga consistencia suficientemente fuerte para cortar en cuadros, si no te puedes resistir una cuchara funciona muy bien.